Una vez que entiendes el ABC, la siguiente pregunta sale sola: vale, ya sé que no todo el stock merece la misma atención, pero entonces cuántos días de venta conviene tener.
Y aquí es donde muchas farmacias se lían.
Porque una cosa es preguntar cuántos días de venta conviene tener. Y otra muy distinta es pretender que toda la farmacia se gestione con la misma cifra.
Y no funciona así.
No tiene sentido tener la misma cobertura para un producto A que sale todos los días y no debería faltar que para un C o un D que apenas rota. Tampoco tiene sentido cargar meses de stock cuando, en la práctica, al pedir al distribuidor muchas veces recibes el producto en menos de 24 horas.
No hay un número perfecto para toda la farmacia
Aquí conviene quitarse una idea de la cabeza: no existe una cifra mágica que sirva para todo.
La pregunta no debería ser cuántos días de venta quiero tener en general. La pregunta buena es cuántos días tiene sentido tener según el tipo de producto.
Y eso cambia mucho las cosas.
La reposición diaria cambia bastante el enfoque
En la farmacia hay una realidad muy importante que a veces se olvida cuando se habla de stock: si pides al distribuidor, muchas veces lo tienes de vuelta en menos de 24 horas.
Eso significa que en muchos productos no hace falta trabajar con una cobertura tan amplia como en otros negocios.
Dicho de forma muy simple: si puedes reponer rápido, no necesitas cargar tanto.
Y si aun así vas acumulando más y más días de venta, muchas veces no estás comprando por necesidad. Estás comprando por costumbre, por inercia o por ofertas que te van dejando más mercancía de la cuenta.
El problema no suele ser quedarse corto una vez. El problema suele ser ir cargado siempre
En una farmacia, quedarse corto de algo importante molesta mucho. Claro que sí. Pero ir cargado de forma habitual también hace daño, aunque se note menos al principio.
Porque el stock excesivo no solo ocupa espacio. También ocupa dinero.
Y cuando ese dinero se va quedando metido en productos que tardan demasiado en salir, la farmacia pierde agilidad. Se nota en la caja, se nota en el almacén y se nota en esa sensación de que entra mucho género, pero no todo gira como debería.
Una forma sencilla de entenderlo
Piensa en los días de venta como el tiempo que podrías seguir vendiendo con el stock que tienes ahora mismo, sin comprar nada más.
Eso es lo que realmente estás midiendo.
No estás midiendo solo mercancía. Estás midiendo cuántos días de actividad tienes metidos en las baldas, en los cajones y en el almacén.
Porque no suena igual decir tengo bastante stock que decir tengo aquí dentro más de un mes de venta.
Si lo miras con ABC, los días no pueden ser iguales
Aquí es donde el ABC deja de ser teoría y empieza a servir de verdad.
En los productos A, los que más rotan y los que no deberían faltar, suele tener sentido ir bastante fino. Precisamente porque se mueven mucho y porque, si trabajas bien con el distribuidor, puedes reponer rápido.
En los productos B, una cobertura algo más cómoda puede ser razonable, pero sin perder de vista que lo que hoy parece prudencia mañana puede convertirse en exceso.
En los productos C, y todavía más en los D, lo normal es ser bastante más prudente. Si salen poco, no tiene sentido tratarlos como si fueran productos de salida diaria.
Dicho de otra forma: el ABC no solo sirve para ordenar el stock. También sirve para decidir cuántos días de venta tiene sentido mantener en cada grupo.
Entonces, ¿qué rango puede tener sentido?
Si lo bajas a una referencia útil y bastante razonable, yo lo plantearía así.
En los productos A, una cobertura corta suele ser suficiente en muchas farmacias, precisamente porque la reposición del distribuidor suele ser rápida.
En los B, una franja intermedia puede ser razonable.
Y en los C y D, cuanto menos stock tengas, mejor, salvo que exista una razón concreta para mantenerlo.
Como visión general, una farmacia que se mueve alrededor de 20–30 días de stock medio suele estar en una zona razonable. Pero esa cifra tiene sentido solo si recuerdas que es una visión de conjunto, no una regla para todos los productos.
Cuando una farmacia empieza a ir demasiado cargada
Aquí no hace falta obsesionarse con una cifra exacta para notar que algo no va fino.
Se nota bastante cuando empiezan a pasar cosas como estas: hay demasiados productos que llevan tiempo sin moverse, los mínimos parecen altos para la salida real, las ofertas te van dejando cada vez más stock encima y el almacén empieza a parecer más lleno de lo que debería para la venta que realmente tienes.
Cuando pasa eso, la sensación de seguridad que da tener mucho stock deja de compensar.
Cómo saber si vas bien o vas pasado
No hace falta complicarse demasiado.
Basta con mirar tres cosas: cuánto stock tienes, cuánto vendes y cuánto tarda ese stock en salir.
Si al hacer esa cuenta te das cuenta de que buena parte de la farmacia representa demasiados días de venta, la conclusión suele ser bastante clara: no te falta control de stock, te sobra stock.
Y eso cambia mucho la manera de mirar pedidos, mínimos y ofertas.
Las ofertas tienen mucho que ver con esto
De hecho, una de las razones por las que una farmacia se va cargando es esta.
No por una gran compra equivocada, sino por muchas compras aparentemente razonables que van dejando cada vez más cobertura de la necesaria.
Una promoción aquí. Un pedido algo generoso allá. Un ya que sale mejor de precio en otro momento.
Y así, poco a poco, los días de venta suben sin que uno se dé mucha cuenta.
Por eso este tema va muy unido al de las ofertas. Muchas promociones que parecen buenas dejan de serlo cuando las traduces a semanas o meses de venta reales.
Conclusión
Si buscas una referencia clara, quédate con esta idea: en farmacia no tiene sentido trabajar con una cifra única para todo el stock.
No todos los productos deben tener la misma cobertura. Una cosa es un A que rota mucho, se repone rápido y no debería faltar. Y otra muy distinta un C o un D que sale poco y no conviene cargar sin necesidad.
La reposición diaria del distribuidor cambia bastante la lógica del stock. Precisamente porque muchas veces puedes recibir en menos de 24 horas, no hace falta tener la farmacia sobredimensionada para sentirte cubierto.
Al final, una buena gestión del stock va de eso: de no ir corto en lo importante y de no ir cargado en lo demás.